El impacto de la crisis de la Covid-19 en el flujo de remesas a Cuba: un vistazo al uso de plataformas digitales

carrito de compras con asa naranja llena de monedas, incluidos dólares y criptomonedas

Denisse Delgado Vázquez
University of Massachusetts, Boston


Durante la crisis de la Covid-19, México y República Dominicana han experimentado un aumento inesperado en las transacciones de remesas.[1]  Sin embargo, en general la mayoría de los países de América Latina y el Caribe sufrieron una fuerte caída de las remesas en abril, antes de que comenzarán a repuntar de nuevo en junio. En Cuba, particularmente, las remesas han ido disminuyendo este año y se espera que continúen cayendo.

La mayor comunidad cubana residente en el exterior se encuentra en Estados Unidos. Según el Censo de Estados Unidos de 2019, casi un millón de cubanos viven en el condado Miami-Dade, Florida.[2] En julio, este estado se convirtió en el nuevo epicentro mundial de la pandemia. Gran parte de su economía se sustenta en las industrias del turismo, la gastronomía y el entretenimiento, las más afectadas por las restricciones aplicadas durante los tiempos de la Covid-19. Como consecuencia del cierre de actividades económicas ha aumentado el desempleo, lo cual afecta a muchos migrantes en esa zona.[3] El incremento del desempleo también ha golpeado a la comunidad cubana que vive allí. Por lo tanto, se puede anticipar que el número de remesas que la diáspora cubana envía a la Isla ha estado disminuyendo considerablemente.

Los montos de las remesas a Cuba

Los montos de remesas a Cuba también se han visto afectados por otras dos razones. En primer lugar, la administración de Trump ha impuesto restricciones a las remesas, haciendo retroceder la política de Obama hacia Cuba, que permitía el envío cantidades ilimitadas de dinero a los cubanos. La actual administración ha establecido un límite de 1.000 USD por trimestre, y puede ser enviado solamente a un familiar directo en Cuba. De este modo, la disminución en el número de remesas durante la crisis de la Covid-19 tendrá un impacto perjudicial no solo sobre la economía cubana sino, principalmente, en las estrategias de sobrevivencia de las familias, así como en la capacidad de emprendimientos privados para seguir operando en un momento tan complejo.

En segundo, el flujo de remesas también se ve afectado debido a las restricciones de viajes impuestas por la administración Trump, así como por la limitación de vuelos internacionales a Cuba debido a la Covid-19. Por un lado, las restricciones de viajes están diseñadas para cortar los fondos al gobierno cubano y sus agencias. Por otro, el gobierno cubano ha limitado los vuelos internacionales a Cuba, una medida para controlar la propagación de la pandemia. Sin embargo, una parte importante de las remesas, ya sea dinero o productos, ingresa a Cuba mediante canales informales o las llamadas “mulas”, personas que viajan a la Isla contratadas por agencias privadas en el exterior para llevar a los cubanos dinero en efectivo y productos. Estas remesas informales apoyan las necesidades básicas de amigos y familiares. También ayudan a abastecer emprendimientos privados con productos esenciales para la actividad.

Tecnología digital, criptomonedas y remesas

Una fuente en Cuba informa que, debido a la limitación de los vuelos internacionales, le resulta difícil acceder a algunos de los productos esenciales que solía comprar a las mulas. No obstante, su uso de criptomonedas ha aumentado. Durante la cuarentena, ha estado escuchando música en Spotify, viendo películas y programas en Netflix, y jugando Dota en línea. Con criptomonedas, la persona recarga su servicio de telefonía celular y paga el acceso a Internet mediante Nauta, el proveedor de Internet en Cuba. Con las criptomonedas también paga por el acceso a Netflix, Spotify y Steam.

Utiliza Bitrefill, una plataforma que acepta criptomonedas como pago a productos y servicios. Mediante la misma compra tarjetas de regalo para pagar sus facturas a los proveedores de entretenimiento: Netflix, Spotify y Steam. Todo esto es posible porque posee una billetera virtual —también conocida como e-Wallet o simplemente Wallet— para efectuar las transacciones. Una de las ventajas más importantes del Wallet es que las transacciones son peer-to-peer, por lo que no hay un intermediario bancario: “solo tú y la otra persona, ya sea para pagar o para recibir”, explica.

Mi fuente en Cuba enfatiza: “cualquier persona, en cualquier parte del mundo, con acceso a Internet, algunas criptomonedas y una billetera virtual puede acceder a esos sitios y pagar por todas esas cosas”. Sin embargo, la mayoría de los cubanos no están familiarizados con el uso de la criptomoneda, ya que el criptosistema aún está emergiendo. Además, la compra de criptomonedas es costosa para los cubanos de la Isla, quienes reciben un salario mensual promedio de alrededor de 879 CUP (Pesos Cubanos), equivalente a 36 USD.[4] No obstante, el mundo de las criptomonedas es atractivo, sobre todo para un grupo importante de jóvenes, y ha servido para brindar entretenimiento durante la cuarentena en forma de películas, música, videojuegos e incluso invertir en línea.

Alex Sobrino, emprendedor y freelancer cubano, afirma: “han surgido nuevas formas de enviar remesas a la Isla”. Sobrino es fundador de CubaCripto,[5] que define como la primera comunidad que opera mediante el uso de criptomonedas en la Isla desde 2018. Menciona que se ha vuelto muy popular entre cubanos residentes en el exterior el envío de las criptomonedas a un contacto de confianza en Cuba con el fin de que estos le entreguen el equivalente en la moneda local —Pesos Cubanos Convertibles (CUC) o Pesos Cubanos (CUP)— a sus familiares, ya sea en persona o mediante transferencias bancarias.

Este acontecimiento no solo favorece a las familias que reciben las remesas, sino también a emprendedores y entusiastas de la comunidad, los cuales tienen acceso a dichas criptomonedas de forma regular.

Generalmente, los usuarios que poseen las criptomonedas lanzan sus ofertas a través de las aplicaciones de mensajería instantánea Telegram o WhatsApp y esperan que los interesados les contacten. Una vez en comunicación, ambas partes proceden a acordar precio, cantidad, tipo de moneda y forma de pago. Para realizar la transacción, el interesado debe poseer una billetera virtual, adonde se le envían las monedas digitales. Luego de ultimar detalles, el comprador realiza el pago a través de los canales tradicionales. Una vez que el vendedor verifica haber recibido la cantidad acordada, envía las criptomonedas. El negocio queda entonces sellado.

También se han utilizado plataformas en línea durante la pandemia para enviar remesas a familiares en otros países de América Latina y el Caribe. Según los expertos Orozco, Klass & Ledesma (2020), las remesas digitales son transacciones que se realizan a través de tecnología financiera en línea y vehículos de pago. Las remesas digitales están creciendo y representan al menos el 20% de la participación del mercado de remesas[6]. A menudo, las remesas digitales se realizan en forma de transferencias en línea depositadas en la cuenta bancaria del familiar del país de origen. El impacto de esta modernización es relevante, ya que el sistema de pago se está volviendo popular entre la población migrante en los Estados Unidos, brindándoles más herramientas financieras.

Tecnología digital y educación financiera

Remitly, RIA, WorldRemit y Xoom son proveedores de transferencias de dinero internacionales en línea que ofrecen sus servicios a migrantes que viven en Estados Unidos para enviar remesas a América Latina y el Caribe. Mediante los servicios de transferencia de dinero en línea, los migrantes han podido enviar remesas más rápido y con tarifas más bajas, en comparación con las remesas en efectivo. En América Latina, las remesas digitales se utilizan con frecuencia para pagar las facturas de servicios como la luz, agua, gas, la línea telefónica residencial y el alquiler mensual. De esta forma, al enviar remesas digitales, los familiares que viven en el extranjero contribuyen directamente al pago de los servicios esenciales necesarios de sus familiares en su país de origen.

El mundo de las criptomonedas y el uso de las remesas digitales aún son incipientes en Cuba. Pero las transacciones digitales se utilizan con frecuencia en la actualidad cuando, por ejemplo, familiares y amigos recargan los teléfonos móviles de quienes viven en la Isla.[7] El uso de criptomonedas también ha sido útil para recargar teléfonos móviles de amigos y familiares. Es significativo resaltar que los sistemas de pago electrónico están creciendo incluso en países que tienen débiles conexiones a Internet y limitaciones financieras internacionales, como Cuba. El desarrollo de la tecnología digital en el envío de remesas podría desempeñar un papel crucial para suavizar los impactos de la crisis de la Covid-19 en la economía familiar de los receptores y para respaldar las operaciones del sector privado emergente.

No obstante, el desarrollo de la tecnología digital debe ir de la mano de la formación en educación digital y financiera. Esto resulta beneficioso dado el uso cada vez mayor de las remesas digitales, lo cual requiere la adquisición de nuevos conocimientos importantes por parte del remitente, así como del receptor.

Además, las personas que reciben formación en educación financiera tienen más probabilidades de desarrollar su capacidad de ahorro y de ser más resilientes durante las crisis.[8] Poder ahorrar es fundamental para hacer frente a los desafíos que plantea la crisis económica, agravada por la inesperada pandemia. Una plataforma digital bien desarrollada para enviar remesas a Cuba ayudaría a los cubanos que viven en el exterior a seguir apoyando a sus familiares durante este momento desafiante, así como a negocios que fomentan el desarrollo.

Referencias


[1]  Noe-Bustamante, L. (2020). “Amid COVID-19, remittances to some Latin American nations fell sharply in April, then rebounded.” Pew Research Center. https://www.pewresearch.org/fact-tank/2020/08/31/amid-covid-19-remittances-to-some-latin-american-nations-fell-sharply-in-april-then-rebounded/

[2]  U.S. Census (2019). “Hispanic or Latino Origin by Specific Origin.” 2018: American Community Survey 1-Year Estimates.”  https://data.census.gov/cedsci/table?q=cubans in Miami-Dade County, Florida&g=0500000US12086&tid=ACSDT1Y2018.C03001&hidePreview=false       

[3] Vidal, P. (2020). “El Reflejo del Gran Confinamiento sobre la Economía Cubana.” Horizonte Cubano, Columbia Law School. https://horizontecubano.law.columbia.edu/content/el-reflejo-del-gran-confinamiento-sobre-la-economia-cubana

[4] Figueredo, O., Izquierdo, L., & Carmona, E. (2020). “Cuba en Datos: De bolsillos y billeteras, hablemos del salario.” Cubadebate. http://www.cubadebate.cu/especiales/2020/09/04/cuba-en-datos-de-bolsillos-y-billeteras-hablemos-del-salario/

[5] CubaCripto. https://www.sites.google.com/view/cubacripto

[6] Orozco, M.; Klass, K. & N. Ledesma (2020). “The Remittance Marketplace in 2019. The Growing Role of Digital Payments.” Research Report. DC: The Inter-American Dialogue.

[7] Delgado, D. (2020). El papel creciente de la diáspora cubana en el contexto de los cambios en la Isla. Cuba Capacity Building Project. Columbia Law School. https://horizontecubano.law.columbia.edu/content/el-papel-creciente-de-la-diaspora-cubana-en-el-contexto-de-los-cambios-en-la-isla

[8] Orozco, M.; Klass, K. & N. Ledesma (2020). “The Remittance Marketplace in 2019. The Growing Role of Digital Payments.” Research Report. DC: The Inter-American Dialogue.